Prensa

 

 

 

Esta noche, "Las bodas de Figaro"

A las 20, en el Margarita Xirgu

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

http://www.lanacion.com.ar/03/09/20/ds_528871.asp

LA NACION | 20.09.2003 | Página 08 | Espectáculos

 

 

 

Diario La Nación, 20 de Septiembre 2003  Esta noche, 'las Bodas de Fígaro' 

por Cecilia Scalisi

 

 

Hoy (y también el viernes y sábado próximos), a las 20, en el teatro Margarita Xirgu (Chacabuco 875), se verá "Las bodas de Figaro" (con subtitulado en español), con dirección musical de Andrés Tolcachir.

La historia de "Las bodas de Figaro" echa a rodar cuando se avecina el casamiento de Susanna y Figaro (doncella y valet de los condes de Almaviva), pero el deseo del conde de ejercer el "ius primae noctis" sobre Susanna, restaurando así el por entonces ya abolido derecho feudal a exigir para su propio goce "la noche nupcial" de sus súbditas, complica las cosas.

¿Pero cuál es la historia que realmente busca contar el famoso Figaro (1786) de Wolfgang Amadeus Mozart? ¿Se trata del mismo sujeto del escandaloso "Mariage de Figaro" (estrenado en París en 1784 y prohibido en Viena desde entonces), en que Beaumarchais denunciaba la corrupción de los jueces, el cinismo de los más poderosos y los sobornos en el Parlamento? ¿Son las injusticias y los abusos de un sistema ya agotado y la consecuente denuncia social o sencillamente unas cuantas intrigas románticas que no aspiran a nada más que divertir con una erótica aventura palaciega, lo que atrajo a Wolfgang Amadeus? ¿Son las andanzas de un par de servidores burlando hábilmente a su noble señor o es la rebeldía de una obra política anticipándose al cada vez más próximo temblor de la Revolución Francesa el contenido que prevaleció en el espíritu de Mozart?

Sobre cuál fue el impulso que realmente condujo a Mozart a componer ésta, su primera ópera italiana, su más exitosa producción de escenario y una de las composiciones más perfectas y populares de toda la historia del teatro musical, nada definitivo puede responderse, pues, como en la mayoría de los capítulos de la vida del genio salzburgués, la sobreabundancia de versiones no probadas y la falta de documentos que las acrediten impiden tomar una posición categórica al respecto. Lo que sí es definitivamente cierto es que el Figaro materializa, en su expresión más sublime, dos conceptos esenciales que ya flotaban en el espíritu de la época: la imagen del Casanova aventurero y los ideales del cambio social.

Cecilia Scalisi